Plantaciones y experimentos de fitorremediación en el emplazamiento S3 (mina de Borralha, Portugal)

Plantaciones y experimentos de fitorremediación en el emplazamiento S3 (mina de Borralha, Portugal)

La mina de Borralha (emplazamiento 3 de PhytoSUDOE) presenta suelos con elevadas concentraciones de elementos traza que pueden beneficiarse de la aplicación de fitotecnologías. En este contexto, plantaciones de chopo inoculadas (Populus sp.) se instalaron en el suelo de la mina en abril de 2017 intercaladas con alfalfa.

Posteriormente, en septiembre, se establecieron diferentes cultivos de cobertera, incluido el girasol (Helianthus annuus), un cultivo energético con capacidad de fitorremediación, para evaluar su potencial.

Por otro lado, en paralelo, científicos de la Universidad Católica Portuguesa están llevando a cabo un experimento en invernadero usando girasol en muestras de suelo de Borralha donde se aplican diferentes concentraciones de biochar.

La explotación de la mina de Borralha (60 kilómetros al Noreste de Oporto) cerró en empezó en 1986 y 1902 se centraba principalmente en la wolframita, scheelita y calcopirita. Quedaron como fuentes de contaminantes las escombreras, de grandes volúmenes, y la balsa que contenía los lodos y fangos descartados en el procesamiento del mineral. Así, la acumulación de “estériles” provenientes de la extracción y tratamiento del mineral fue generalizada en toda la extensión de la explotación minera lo que conllevó la generación y drenaje de aguas ácidas.

Dentro de PhytoSUDOE, las plantaciones se inocularán con microorganismos del tipo hongos (para formar micorrizas) y bacterias (que promuevan el crecimiento vegetal) para favorecer su desarrollo y la recuperación de la funcionalidad del suelo. El aprovechamiento de emplazamientos como éste para la producción de plantas cuya biomasa pueda usarse como fuente de energía supone aportar un valor añadido en términos económicos a este tipo de suelos. Además, la presencia de cobertura vegetal ayuda a mitigar el problema de la dispersión de los contaminantes en el ecosistema y favorece la recuperación progresiva de la funcionalidad del suelo.